El reparto de utilidades, establecido en la Ley Federal del Trabajo, garantiza que los trabajadores reciban una porción justa de las utilidades generadas por la empresa en un período fiscal determinado. Este pago se calcula sobre la base de las utilidades fiscales de la compañía, garantizando así que los empleados participen activamente en el éxito económico de la empresa.
Este derecho aplica a los trabajadores que hayan laborado por lo menos 60 días en una empresa, cuyas utilidades netas hayan sido de 300 mil pesos o más, según su declaración fiscal de 2023 presentada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Incluso, el reparto de utilidades aplica aunque el empleado ya no labore en la compañía.
¿Cuándo se deben pagar las utilidades?
Las empresas (personas morales) tienen la responsabilidad de efectuar el reparto de utilidades entre el primer día hábil de abril y el último día hábil de mayo.
Y para las personas físicas, esta obligación se extiende desde el primer día hábil de mayo hasta el último día hábil de junio.

¿Para quiénes no aplica el reparto de utilidades?
Esta prestación no se aplica a los trabajadores domésticos; a los directores, administradores y gerentes generales; ni a profesionistas, artesanos, técnicos y otros que, mediante el pago de honorarios, presten sus servicios sin que exista una relación laboral subordinada con el empleador.
Las empresas que también quedan exentas de esta prestación son las siguientes:
- Empresas de nueva creación durante su primer año de funcionamiento.
- Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e instituciones públicas descentralizadas con fines culturales, asistenciales o de beneficencia.
- Empresas cuyo capital sea menor al que fija la Secretaría del Trabajo y Previsión Social por ramas de la industria.
- Instituciones de asistencia privada que realicen acciones con fines humanitarios de asistencia, sin propósitos de lucro y sin designar individualmente a los beneficiarios.
¿Cómo se calculan las utilidades?
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, el monto dependerá de los siguientes puntos:
- El dinero para repartir se divide en dos partes iguales: el primero se distribuye entre los trabajadores de acuerdo con los días laborados en el año, y la segunda se aplica de manera proporcional al sueldo que tiene cada empleado.
- La empresa debe destinar el 10% de su utilidad fiscal (es decir, después del pago de impuestos) y repartirla entre los trabajadores de acuerdo con las horas laboradas y el sueldo diario de cada uno.
Otro punto para destacar es que solo las empresas de nueva creación durante el primer año de funcionamiento no están obligadas a pagar utilidades, al igual que las compañías nuevas que se dediquen a la elaboración de un producto novedoso.



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