Es importante comenzar aclarando qué es la conciliación fiscal. Es un proceso mediante el cual los contribuyentes pueden comparar su información fiscal, en relación con la facturación electrónica, con la información registrada en el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Su principal objetivo es generar indicadores fiscales y contables para confirmar que se esté cumpliendo con la normatividad establecida, además, resulta de gran utilidad para detectar a tiempo desviaciones y corregir posibles discrepancias ante el SAT.
¿Quiénes deberían realizar la conciliación fiscal?
A) Contribuyentes que hayan recibido una notificación de requerimiento por parte del SAT para aclarar sus procesos de declaración de impuestos. Esto ocurre porque el SAT realiza revisiones o auditorías a los contribuyentes que, por alguna razón, presentan inconsistencias entre sus declaraciones de impuestos y la información notificada a través de la emisión y recepción de los CFDI.
B) Contribuyentes que disponen de una gran cantidad de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) emitidos por sus proveedores de insumos o servicios y necesitan verificar la vigencia y validez de dichos comprobantes ante los servicios del SAT.
C) Empresas que prestan servicios y venden productos o insumos a empresas a las cuales ofrecen facilidades de pago, y que necesitan mantener un control adecuado y confiable en la emisión de facturas para pagos en parcialidades, así como en la correspondiente emisión de los complementos de pago de manera oportuna y precisa.
D) Cualquier contribuyente o empresa que necesite conciliar los pagos de nómina realizados con la información de los CFDI registrados en el SAT, con el propósito de identificar posibles discrepancias en los procesos de emisión del recibo electrónico de pago al empleado.

Ventajas de la conciliación fiscal
- Identificar errores y corregir a tiempo: Si se encuentra alguna diferencia entre lo registrado en los libros contables y lo que se declara al Servicio de Administración Tributaria (SAT), se puede realizar el ajuste necesario y oportuno antes de presentar la declaración anual, someterse a una auditoría o antes de que llegue un requerimiento del SAT a la empresa.
- Previene multas o sanciones: Cuando los registros contables están al día, se logra eliminar el incumplimiento involuntario de las obligaciones tributarias, lo que ahorra mucho dinero a la empresa. Además, en caso de haber una auditoría, se cuenta con un respaldo que corrobora la información presentada al SAT.
- Garantiza la transparencia de las finanzas: Con la conciliación fiscal, las empresas se aseguran de contar con información precisa y oportuna sobre su situación financiera y su cumplimiento en materia fiscal para evitar contratiempos.
- Planificación financiera: La conciliación fiscal permite conocer la situación de la empresa, debido a que identifica el estatus de los CFDI de ingresos, egresos y nómina, así como las deducciones que aplican en la declaración de impuestos. Gracias a esto, también es posible tomar decisiones informadas para la asignación de recursos y para llevar a cabo la planeación estratégica.
¡Conoce el Sistema de Conciliación Fiscal Rfácil!
Nuestro sistema hace una recuperación de todos los CFDI existentes en el SAT (Ingreso, Egreso, Pagos, Traslados, Nómina, Complementos de Pagos, etc.) y lleva a cabo el proceso de conciliación. Posteriormente, genera un reporte que muestra las inconsistencias encontradas en la información, por medio de 64 indicadores.
Dentro de estos indicadores es posible identificar los CFDI cuyo emisor se encuentra en la Lista de EFOS (Empresas que Facturan Operaciones Simuladas) del SAT.




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